Son los momentos donde el aire hace falta,
en los que uno deja de pensar, 
y actua de forma erronea olvidando todo aquello que ha aprendido,
causando un daño irreparable a la memoria de las personas,
condenando el recuerdo de uno a un sin fin de penas,
muchas de ellas injustas para la realidad,
mas honestas por el daño realizado.
 
Pero es importante jamas olvidar,
que uno realmente no es quien en el daño cree que es,
porque ahogarse en esta imagen,
solo provocara un nuevo nacimiento, 
de aquel ser que tanto se odia,
del ser oscuro que uno realmente guarda en el fondo 
pero que esconde por temor a ser dominada 
la voluntad…