Los días pasan y sigo sin verla, los recuerdos de sus manos en mi cara cuando me besaba se pierden entre sueños y fantasías, sus verdes ojos brillando cuando me hablaba de las maravillas del mundo se convierten en imágenes de un pasado lejano, sus palabras, su voz se convierten en ecos que viajan por el tiempo, sus besos ahora son un engaño a mis sentidos, una dualidad entre sí fueron realidad o son fantasías inventadas por mi fuerte deseo de besarla de nuevo. Su calor, el cual me calentaba cuando la abrazaba ahora no es más que una sensación que engaña mi piel, el tiempo y su ausencia me hacen dudar en momentos si ella realmente existe o no es más que una invención mía. Es fácil caer en el engaño, dudar de su existencia, en ocasiones mi ser se convence de que ella no es más que una ilusión, una invención mía y ella existe solo porque yo le doy vida; no obstante, de ser así podría estar ella a mi lado siempre, sin que nada nos detuviera podríamos entregarnos el uno al otro y todo sería más fácil.
Pero ella realmente existe, no es una invención mía por mucho que en ocasiones lo desee, ella es maravillosa no porque yo la halla imaginado, sino porque realmente ella es así, solo que el desespero de no estar cerca me hace desear que fuese una invención mía, así la pudiese invocar cada momento y estar a su lado, poder besarla, poder abrazarla, poder entregarme a ella poderla hacer feliz, felicidad la cual reflejada en una sonrisa iluminaria cualquier día, felicidad la cual reflejada en sus ojos verdes por medio de una mirada me pudiese mostrar la felicidad del mundo, ojos los cuales de una forma mágica penetran en los míos y me entregan su más pura esencia. Por esto el desespero es mayor, me hace falta mucha falta, y se que no podre llenar ese vacío de ninguna forma, porque solo es a ella a quien yo quiero, a nadie más.
Ahora el recuerdo de un martes recorre mi ser, una sed por ella crece con cada día que pasa, mas es una sed que puede ser saciada con una sonrisa, lo puedo llamar necesidad, lo puedo llamar adicción, lo puedo llamar de muchas formas, el deseo de verla, incluso lo puedo llegar a llamar Amor, y realmente no podre definir con precisión no mi necesidad de estar a su lado, sino el deseo de estar a su lado y compartir con ella, pueden ser palabras desesperadas, y si desespero es desear estar junto a la mujer que uno ama, a su primer y mas real amor que pueda existir, sin importar los muros que se construyen entre nosotros, sin importar las negativas de ellos, sin importar nada en estos momentos solo la amo, ahora con una voz llena de energía e invulnerable solo puedo decir que la amo y quiero verla, quiero no solo verla sonreír, quiero sonreírle, no quiero que ella me mire con sus hermosos ojos, quiero que los míos la miren a ella y examinen cada parte de su ser, quiero ser besado.. abrazado por ella, de la misma forma que deseo besarla y abrazarla.
Le pido al mundo, al universo que me ayude a confabular para crear la oportunidad perfecta, en ocasiones la veo llegar de sorpresa a mi lado y dejándome anonadado por tan maravillosa sorpresa, a veces simplemente la imagino a mi lado buscando en cada intento recuperar la mayor cantidad de imágenes para crearla a mi lado y poder simplemente sentarme a contemplarla. Solo le pido a mis guardianes que me regalen un momento con ella … no mas…
Realmente solo quiero estar junto a ella….

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